
Queremos empezar este blog pisando
fuerte con un tema de actualidad que, jurídico o no, ha captado el
interés mediático no solo en los periódicos sino también en la
prensa rosa, se trata del caso malaya y más concretamente de la
imputación y posterior condena de Isabel Pantoja.
El caso malaya salió a la luz a
mediados de 2006 y es operación policial contra la corrupción
urbanística que tuvo lugar sobre todo en Marbella. El de Isabel
Pantoja es solo una parte del complejo entramado pero, sin duda, es
el más polémico y el que más horas ha ocupado en televisión.
¿Cómo una artista de la talla de Isabel Pantoja ha podido verse
salpicada en un caso de corrupción? Para resolver esta cuestión hay
que remontarse a cuando esta mantenía una relación sentimental con
Julián Muñoz, ex-alcalde de Marbella y uno de los cerebros de la
trama, a mediados de 2007 la tonadillera fue detenida por supuestos
delitos de blanqueo de capitales, fue imputada y en abril de 2013 fue
declarada culpable del delito de blanqueo de capitales y condenada a
una multa de 1.147.000 € y una condena de 24 meses de prisión. He
aquí la controversia de este caso, pues por una parte de encuentran
los que apoyan la decisión de que entre en prisión y por otro la
gente que no está de acuerdo con la sentencia.
Nos encontramos con una controversia
que sienta sus bases en un juicio moral, si es o no es justo que
entre en prisión.
Por una parte los que están a favor
de que no se aplique la sentencia porque creen que es injusta y
respaldan su opinión basándose en que una persona condenada a menos
de dos años y un día y que no tenga antecedentes penales pueda
librase de la pena de cárcel. Les parece injusta porque según lo
que sostuvo su abogado Luis Rodríguez Ramos la tonadillera no pudo
ver la verdad debido a la gran cantidad de oxitocina (hormona del
amor) que se encontraba en su sistema.
Por otro lado están que se postulan
a favor de que se aplique íntegramente la sentencia, nosotros, las
Cuasijuristas, apoyamos esta postura. Para llegar a esta decisión en
que nos parece justo nos hemos basado en nuestra definición de
justicia, todo acto ilícito debe estar penado y en el caso de la
tonadillera deberá cumplir íntegramente su condena que en nuestra
es proporcional a los delitos por los que se le condena, y su condena
además puede sentará como precedente en futuros casos semejantes y
actuar como control social por parte del Derecho.
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